Más o menos así es mi vida...aunque llega un momento en que el vagón siempre va hacia abajo...en una pendiente infinita...
Es lo que tienen los números primos...como verdad es la historia del burro y la miel...Eso sí, lo peor de todo esto es cuando ese burro la prueba y luego se la quitan de la boca...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lo siento mucho por vos, Señor de Kamelot, pero la vida es tal cual vos la habéis definido: un sube y baja constante al cual nos debemos habituar...
ResponderEliminarY el burro que probó la miel y se la arrebataron... al menos tiene el recuerdo del sabor en su boca y en su memoria...
3 y 5? 5 y 7? 11 y 13? 17 y 19? 29 y 31? 41 y 43? 59 y 61? 71 y 73?.......
La soledad de los números primos... qué se interpone entre vos y su deseo?