Me calaste hondo...aquella noche tras la mesa de billar....y ahora me dueles...
Qué bonito era vernos pasear....queriéndonos infinito...qué bonito fue llevarte a la esquina y besarte como un niño de quince años...
Qué bonito es proclamar mi amor por ti a voces...compartirlo con todo el mundo...
Y engáñame un poco al menos....dime que nadie te ha hecho sentir lo que has sentido conmigo...que durante todo este tiempo lo has pasado fatal...y que el único que te importa es este pobre infeliz...
Y el día que yo me muera, y moriré mucho antes que tu, sólo quiero que una pena se llore frente a mi ataud...que esta herida en mi alma no llegó a cicatrizar y estará desesperada hasta que te vea llegar....
Un momento se va y no vuelve jamás....ayúdame a agarrar con fuerza todos los que nos esperan...
jueves, 31 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario